Profesora María Liliana Vera Álvarez

El sí de Santa Juana Antida Thouret ha sido un pilar fundamental en mi vida, el testimonio de amor, más puro y desinteresado en los pobres.

Todo empieza cuando entro a trabajar en unas de las escuelas, situada en Fernando de la Mora Zona sur – Paraguay, poco y nada sabía del carisma de la congragación de las Hnas. de la Caridad. Allá por los años de 2002 empezó también mi sí.

Entré como educadora y continuo siendo, una gran labor que no lo cambiaría por nada, cada niño ha marcado profundamente mi vida, detrás de una mirada tierna y sincera había un mundo lleno de amor y magia que solo los niños pueden tener, también había miradas de miedos y de angustias, pero que luego al conocerte un poco más, te daban toda sus alegrías, sus entusiasmos, sueños  y por sobre todo su amor infinito y puro, esta esencia fundamental que a uno lo va fortaleciendo, no   voy a negar que al principio tenía miedo de ir a esos lugares, ya que en esa época era un poco peligrosa, las hermanas de la congragación de SJATH, habían creado un mundo mágico, yo lo llamaba como  ¡un paraíso en medio del infierno! En ese lugar iban los niños a desayunar, almorzar y merendar, no olvidando, las tareas de sus escuelas, lo llamábamos refuerzo escolar, cada hermana que paso por allí dejó, alma, vida y corazón dando a esos niños una dignidad que algunos no la tenían por la extrema pobreza que les tocaba vivir, SJATH. El carisma de la congragación enfocaba siempre en la pasión por los pobres (por qué tuve hambre y ustedes me alimentaron, tuve sed y ustedes me dieron de beber. Pasé como forasteros y ustedes me recibieron en su casa… (MT. 25,35-36,45)

Me tocó vivir tanta ternura y entrega, de parte de las Hnas., a cada niño que iba allí, de esa forma empezó la gran transformación de mirada que tenía en mi vida. El apoyo escolar empezó a crecer cada vez más, venían niños de lugares diferentes, para entrar al apoyo escolar, se hacían eco de todo lo que se vivía ahí, eso dio lugar para que se presente un proyecto más amplio y poder brindar mejores oportunidades a todos nuestros niños que acudían, el proyecto fue aprobado por todas las instancias pertinentes y pasó a ser una escuela formal, todo paso, no fue fácil, pero la visión siempre puesta en ese ser, tan noble y puro que son los niños.

Nada nos detuvo en seguir soñando, siempre con una alegría y entusiasmo que nos identifican como institución educativa que pertenecen a las Hnas. de la caridad, el sí, iba aumentando más en mi vida, con ese toque de amor y ternura que fui incorporando a mi estilo de vida, sin olvidar de un ser omnipotente, que es el que me sostiene día a día, (Dios) que SAJTH, entregó y confió su vida. También yo confío la mía, sirviendo y dando lo mejor que tengo, en las distintas facetas de ella, como esposa, sirviendo con alegría, como mamá acompañando y guiando a mis hijos con firmeza y bondad, cómo educadora, enseñando con alegría y dedicación a los niños y como amiga, dando todo lo mejor de mí, para los demás, esto lo aprendí de SAJTH, lo que me brindaron las hermanas de la caridad, y que gracias a ella fui conociendo más a esta santa a quien admiro mucho.

Hemos escuchado la vos de nuestros prójimos, esparcido por todas la tierra, hemos escuchado la voz de los pobres que son los miembros de Jesucristo, qué son nuestros hermanos y que deben sernos igualmente queridos sin importar a que país pertenezcan (SJATH) estas palabras marco mi vida, en un sí, en un solo Dios, solo me queda agradecer a la vida infinitamente, por formar parte de esta gran familia de la caridad que transformo en alegría y entrega mi vida.

Profesora María Liliana Vera Álvarez: Profesora de la escuela Sn Roque González de Santacruz (CEPAN) –Villa del Sur –Fernando de la Mora -Paraguay