joomla templates

Viernes 25 de Noviembre de 2016 17:00

26 noviembre: beata Enriqueta

 Una vida simple

María Angela Dominga nace en Borgo Vercelli, el 23 de febrero de 1891, en una familia profundamente cristiana. Entra en las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida Thouret, el 20 de diciembre de 1911.

A la edad de 28 años es afectada por una grave enfermedad que la obliga a la inmovilidad y a intensos sufrimientos físicos y morales por cuatro largos años.

Algunos meses después de su primera peregrinación en camilla a Lourdes, el 25 de febrero de 1923, es curada milagrosamente, gracias a la intercesión de la Virgen y puede retomar su apostolado.

Enviada a la cárcel de San Vittore en Milán, inicia su intensa labor de promoción humana y de evangelización a la que se dedicará hasta el día de su muerte, ocurrida el 23 de noviembre 1951.

 Su misión entre los detenidos está marcada por una valiente y creativa caridad, que se expresa sobre todo en los años trágicos de la Resistencia (1943-1945), en los que Enriqueta misma experimenta el arresto y la prisión.

Llamada la Mamá y el Ángel de San Vittore por su carismática ternura,  ha iluminado con su sonrisa y avivado con el amor de Dios el universo de humanidad encontrado,  por ella dentro y fuera de las murallas de la cárcel.

El  Papa Benedicto XVI la declaró Venerable Sierva de Dios el 19 de diciembre de 2010 y Beata el 2 de abril del 2011.

Una sonrisa que habla al corazón de todos

Una sonrisa cálida, la mirada intensa, su presencia delicada y reservada. Esta es la Hermana Enriqueta, con la interioridad de su ser, la fuerza de su fe, la solidez de su ánimo.

Fue llamada la Mamá y el Ángel de San Vittore. Su misión en la cárcel no fue la de controlar, sino la de velar y recuperar las personas dentro un ambiente infame. Su ánimo noble y siempre del lado de los más débiles, segura que las posibilidades de las personas van más allá  de su culpa. Considera, en otras palabras, que cada preso tiene la posibilidad de recuperar su profunda humanidad, siempre.

Más que aparecer, la hermana Enriqueta tiende a desaparecer: durante años se confunde en la oscuridad de la cárcel tratando de llevar a quien lo necesite toda su ayuda y su afecto, porque cree profundamente que el único infierno no tolerable es justamente la ausencia de amor. Su mirada, profunda, y tranquilizadora, es recordada por todos: una mirada capaz de crear empatía, un mirada llena de caridad. La escucha para ella es fundamental: una escucha activa que intenta entrar en el mundo otro.

La palabra es medida y esencial, a los ojos de las personas y por lo tanto a sus corazones. Aunque la mayor parte de las veces el silencio es su mejor palabra.

Cuando, en 1943, los nazis transforman la cárcel en una verdadera prisión, la Mamá de San Vittore continúa trabajando, pero no bajo su mando, sino bajo el de su conciencia de italiana y de católica, en defensa de la justicia y la libertad.

 En esos años la Hermana Enriqueta, junto con las hermanas de su comunidad, se pone al servicio de quién necesita realmente de ella: presos comunes y políticos, judíos, condenados a los campos de concentración o a la muerte. Por esta actividad, acaba ella misma en la cárcel y es enviada a un centro de detención.

Al final de la guerra, en 1945, Italia es liberada, pero San Vittore sigue siendo lo que era: una cárcel poblada de desafortunados condenados. La Hermana Enriqueta continúa prestando su generoso e incansable servicio hasta la muerte.

 

De sus escritos

¡ Cuán bueno eres Señor Jesús!

Me humillo delante de Ti. Yo no merezco ser objeto de  tanto amor.

Sólo en la eternidad podré agradecerte dignamente.

"Mientras tanto hago mío los corazones de los hombres:

Te los ofrezco para que los conviertas a ti y te alaben…

así como quisiera, a este  fin, dar,, lengua y corazón a todas las criaturas.

"Te ofrezco aún, oh Señor, mi exilio para honrar el tuyo;

 Te lo ofrezco por todos esos fines recónditos Por los que lo permitiste…

fines que son ciertamente buenos, aunque ahora no entiendo nada.

Te lo ofrezco por la paz de este pobre mundo,  desgarrado y ensangrentado,

te lo ofrezco, junto a mis ardientes oraciones,

por mis queridos hermanos presos y deportados en el peor exilio.

Tu sosténelos y confórtalos, oh Señor y Padre piadoso...

y perdona a quien les ha hecho tanto mal.

“No saben lo que hacen”

 E. Espirituales, Grumello del Monte,  8-14 octubre 1944.

         


Volver

arrow rtl volver

Partout dans le monde

passpartDescubra la revista de las Hermanas de la Caridad de Santa Juana Antida Thouret: una ventana abierta sobre la Congregación, la Iglesia y del mundo.

Si quieres saber la revista y recibir un número gratuito, usted puede enviar su solicitud a Esta dirección de correo electrónico:
m.jacqueline@suoredellacarita.org

www.partoutdanslemonde.it

Publicaciones

filo1

Esta sección presenta los principales libros que se relacionan con la historia de la Congregación, la vida de Santa Juana Antida y Sante. Y luego Cuadernos Espiritual, DVDs, y mucho más...
libri

 

leer mas

Utilidades
 Links
filo3
 Contactos
filo3
 Area Reservada
filo3
 Pedido de acceso al área reservada
filo3
 Inscripción en Newsletter
filo3

Segui en directafilo3