Desde el boletín de la Provincia de África Central, seguimos publicando los «apoyos» carismáticos por los que las Hermanas de la Caridad de esa realidad territorial se han comprometido a reflexionar, rezar, documentarse y poner por escrito.
Ya se han publicado dos contribuciones significativas,
- a cargo de la Superiora Provincial, «La voz de hermana Paola»
- y el editorial a cargo de hermana Chika, «Vivir el carisma de santa Giovanna Antida Thouret en un mundo en plena evolución: un llamamiento a la coherencia».
Continuamos con la publicación de estas valiosas aportaciones con la contribución de la hermana Prisca, sobre la actualidad del carisma de santa Giovanna Antida:
La compasión y el servicio a los más vulnerables
en un mundo individualista
El carisma de caridad de santa Jeanne Antide Thouret, centrado en los pobres, los enfermos y los excluidos, ofrece un poderoso modelo de compasión y acción que es más relevante que nunca en nuestra sociedad individualista.
Su legado se traduce hoy en día en un compromiso concreto con los más vulnerables, adaptándolo a los retos contemporáneos.

EL CARISMA DE CARIDAD DE SANTA JEANNE-ANTIDE
El carisma de caridad de santa Joana Antida es la base de la vocación. No se limita a una simple ayuda puntual, sino que encarna un enfoque global y activo del servicio.
Su lema: «SOLO DIOS» es un principio que para ella significaba servir a Jesucristo en los pobres.
EN EL CORAZÓN DE SU ACCIÓN SE ENCUENTRA:
EL SERVICIO DIRECTO: No solo organizó la ayuda, sino que ella misma cuidó a los enfermos en sus hogares y alimentó a los pobres, en particular creando caldos para los pobres.
LA EDUCACIÓN DE LOS MÁS DESFAVORECIDOS: ante la pobreza y la falta de acceso a la educación, fundó escuelas gratuitas para niñas, ofreciéndoles la oportunidad de salir de la miseria.
UN COMPROMISO SOCIAL: su obra respondió a la crisis social y sanitaria de su época, en plena Revolución Francesa y el Imperio. Identificó las necesidades acuciantes de su tiempo y respondió a ellas de manera concreta e innovadora.
LA ACTUALIZACIÓN DE ESTE SERVICIO EN EL MUNDO ACTUAL: En una sociedad a menudo marcada por el individualismo y el aislamiento, el carisma de santa Jeanne Antide perdura a través de acciones que responden a las nuevas formas de vulnerabilidad. El servicio a los más desfavorecidos hoy en día implica un compromiso con los más marginados y excluidos.
PERSONAS SIN HOGAR: al igual que Jeanne-Antide, que acogió a los enfermos y a los pobres, las acciones modernas se extienden a la acogida y el apoyo a las personas sin hogar. Se trata de proporcionarles no solo refugio y comida, sino también dignidad y acompañamiento para su reinserción.
REFUGIADOS Y MIGRANTES: El espíritu de caridad se aplica a la ayuda a los refugiados y migrantes, a menudo obligados a huir de la guerra, la pobreza o la persecución. Las organizaciones humanitarias y los voluntarios se comprometen a proporcionarles apoyo vital, asistencia jurídica y un sentido de pertenencia en su nuevo país.
VÍCTIMAS DE LA TRATA DE SERES HUMANOS: La trata de seres humanos es una forma de esclavitud moderna: comprometerse con estas víctimas significa ofrecerles un refugio seguro, atención psicológica y ayudarles a reconstruir sus vidas, lejos de sus verdugos; es una acción caritativa que exige una gran compasión y una estrecha colaboración con las autoridades.
PERSONAS AISLADAS: El aislamiento, especialmente entre las personas mayores, es otra forma de pobreza moderna. Las acciones de servicio se extienden a las visitas, el apoyo moral y la creación de vínculos sociales, devolviendo así el sentido de comunidad a quienes se sienten olvidados.
El carisma de caridad de Santa Juana Antida es una llamada a la solicitud activa.
Nos recuerda que la compasión no debe quedarse en un sentimiento pasivo, sino que debe transformarse en acciones concretas al servicio de los más vulnerables.
En un mundo en el que se multiplican las crisis y en el que tiende a imponerse el individualismo, el modelo de caridad de santa Jeanne-Antide Thouret nos invita a reconocer la dignidad de cada persona y a actuar con determinación para construir un mundo más justo y más humano.
Nosotras, las Hermanas de la Caridad, cuyo carisma fue fundado por santa Jeanne Antide, somos ejemplos concretos de este legado. Estamos presentes en más de 30 países de cuatro continentes y trabajamos en contextos muy diferentes, pero con la misma misión. Hoy en día, nuestro compromiso es multifacético y se adapta a los problemas específicos de cada país. Por ejemplo, estamos activas en:
LA EDUCACIÓN: como motor de la dignidad
LA SALUD: nuestra presencia tranquiliza a los enfermos, nuestro oído atento a sus miedos y sufrimientos les devuelve la esperanza, la dignidad y la ilusión que esperan de nosotros.
DESARROLLO SOCIAL: con las mujeres, los niños de la calle, las niñas de nuestros diferentes hogares, en los centros de formación femenina, etc.
GUERRAS Y CONFLICTOS: estamos presentes en las zonas de conflicto.
EL HOGAR: es un pilar de nuestra misión, ya que es esencial para romper el ciclo de la pobreza. Es: un lugar de vida seguro, un apoyo educativo, una comunidad de aprendizaje, un futuro mejor, un acompañamiento personalizado, en un marco más íntimo que permite ayudar a cada niña a superar sus dificultades y a tener éxito en sus estudios.
LOS NIÑOS MAL ALIMENTADOS representan para nosotros una de las formas de sufrimiento más evidentes en la actualidad, y ocuparnos de ellos es una prioridad absoluta para nosotras, las Hermanas de la Caridad, ya que se inscribe directamente en el carisma de compasión y servicio de Santa Juana Antida
Hna. Prisca, Sdc