Nos pusimos en camino con espíritu de peregrinos, escuchando nuestras preguntas, pidiendo ayuda para dejar atrás lo que nos impide caminar.
Escuchamos a Pino, a Luigi Lucia y a los testigos y operadores de la cárcel de Rebibbia, intentando reconocer en sus palabras los signos de la esperanza y de la resurrección. Luego vivimos la experiencia de Iglesia con la Misa de Envío.



El miércoles tuvimos la fuerte e intensa experiencia de compartir y testimoniar en la cárcel de Rebibbia. Tuvimos el regalo de pasar por la Puerta Santa, recibiendo en este lugar tan especial el abrazo de la Misericordia

Durante estos días vivimos momentos de catequesis, convivencia, oración y celebración.

Todo nos hablaba de una iglesia joven, deseosa de vivir el full joy of the Encuentro
















