Primer fin de semana del nuevo ciclo de encuentros de la pastoral juvenil de las Hermanas de la Caridad en la zona de Milán: Milán, 22-23 de noviembre de 2025.
Lo que atrae a los jóvenes es el servicio en la prisión de San Vittore, pero es la vida fraterna y los temas de meditación lo que hace que nuestros chicos se sientan «como en casa», como les gusta repetir al compartir al final de la experiencia.



Un momento intenso en el que retomar el contacto con uno mismo, haciendo una pausa en la vida frenética que todos llevamos y abriéndonos al otro, a la otra, en un lugar lejos de los ojos, pero no del corazón (el nuestro), que no deja de provocar nuestras vidas «libres».
Algunos pequeños imprevistos nos han hecho experimentar la Providencia del Señor y la presencia segura de la Hermana Enrichetta, que no deja de ser el ángel y la madre de San Vittore… ¡y de las hermanas y los jóvenes que continúan ese servicio tan querido por ella!
Divididos en dos grupos, uno en la clínica y otro en la sección de mujeres, los jóvenes y las hermanas propusieron formas creativas para permitir a los reclusos dejarse amar por la Palabra de Dios (Lc 3, 1-22): el anuncio de Juan Bautista y el bautismo de Jesús, el Hijo amado.
Y he aquí la Buena Nueva que hay que gritar desde los tejados (y más allá de los barrotes): con Cristo somos hijos e hijas amados por el Padre, y sus palabras de amor mantienen unidos nuestros frágiles pedazos, ¡tejiendo con hilos dorados nuestra vida!










